El VAR en el Mundial 2026: el árbitro que divide opiniones
El Verdugo del 2026: VAR
La incorporación del VAR desde el Mundial de Rusia 2018, se ofreció como una nueva etapa del arbitraje moderno, capaz de mejorar los errores humanos. Sin embargo, en estos tres Mundiales desde su incorporación, ha experimentado cambios con el objetivo de ofrecer más equidad a los equipos y al fútbol en general.
Ya para el Mundial 2026, tanto la FIFA como el IFAB, International Football Association Board, -organismo encargado de redactar, modificar e interpretar las reglas que rigen el balompié del planeta-, aprobaron modificaciones significativas al video-arbitraje: por primera vez, el VAR podría intervenir en segundas tarjetas amarillas que derivan en expulsión, corregir errores en la concesión de tiros de esquina e incluso revisar infracciones previas a jugadas a balón parado. Más herramientas, más control, más certeza. Al menos eso decía el papel.
Pero el fútbol no se juega en un papel. Ya en su fase 1 avanza, y ya acumula suficientes polémicas para llenar un libro completo de reclamos.
La falta de Messi: ¿protección o simple criterio arbitral?
El primer gran debate llegó en el debut de Argentina ante Argelia. Al minuto 30, Lionel Messi llegó tarde a disputar un balón y clavó los tacos en el tobillo de Aïssa Mandi. Aunque también debe reconocerse que Messi nunca ha sido un jugador mal intencionado, la falta si fue fuerte. El árbitro polaco Szymon Marciniak cobró la falta y mostró tarjeta amarilla. Hasta ahí, una decisión discutible pero válida. Lo que encendió los ánimos fue la inacción del VAR, que no consideró necesario revisar una acción que, para muchos analistas, reunía los elementos de una roja directa.
En España, la reacción fue inmediata. Edu Aguirre y José Luis Sánchez, desde el set de El Chiringuito, estallaron en vivo y sin filtros. La pregunta que dejaron flotando en el aire fue la misma que se hicieron millones de espectadores: ¿habría sido igual la decisión si el jugador involucrado no se llamara Messi?
Suiza vs. Qatar: cuando la tecnología también falla
Una nueva controversia se dio en el partido Suiza va Qatar: un penal señalado a favor de Suiza generó inmediata indignación entre los aficionados qatarís, que veían con claridad un aparente fuera de lugar previo. Lo más grave no fue el cobro en sí, sino lo que ocurrió después: la transmisión oficial no mostró la animación semiautomatizada que la FIFA utiliza para validar este tipo de decisiones ante la audiencia global. La FIFA reconoció una falla técnica, pero aseguró que el proceso arbitral fue correcto. Para muchos, esa explicación llegó demasiado tarde y con poco detalle.
Queiroz y la frase que definió el debate
El técnico de Ghana, Carlos Queiroz, le puso nombre a lo que muchos sentían. Tras el empate sin goles ante Inglaterra, el veterano entrenador salió a la rueda de prensa con la ironía a flor de piel: “El VAR se fue a tomar un café”. Ghana reclamó al menos dos penales claros, ninguno de los cuales fue revisado ni cobrado. La crítica de Queiroz no fue un arranque emocional; fue un diagnóstico. Y resonó en todo el mundo futbolístico.
El árbitro australiano y el gesto indeseable que no debió ocurrir
La polémica también salió del campo. Durante la presentación del cuerpo arbitral antes del partido entre Alemania y Curazao, las cámaras captaron al árbitro de VAR australiano Shaun Evans realizando un gesto con la mano asociado a movimientos de supremacía blanca. La organización Fare Network, socio de la FIFA en la lucha contra el racismo, exigió su expulsión inmediata del torneo. La FIFA abrió una investigación, pero hasta el momento no ha comunicado sanciones formales. El episodio dejó una mancha que ningún gol puede borrar.
El periodista que pagó caro su pasión
Fuera de las canchas, otro nombre quedó marcado por este Mundial. Jorge Vera, uno de los narradores más populares de Paraguay, le retiraron sus credenciales de prensa tras estallar en vivo durante la expulsión de Miguel Almirón. Llamó “ladrón” al árbitro Iván Barton y acusó a la FIFA de “matar el fútbol”. Vera reconoció el exabrupto y pidió disculpas públicamente. Aun así, el grupo de medios ABC Paraguay defendió a su periodista, calificando la sanción de “extrema y manifiestamente desproporcionada”. Un debate legítimo sobre los límites de la libertad de expresión en el periodismo deportivo.
El veredicto: el VAR no eliminó la controversia, la transformó
El Mundial 2026 confirma lo que muchos sospechaban: no existe tecnología que elimine la subjetividad del fútbol. Mientras haya interpretación humana detrás de cada revisión, habrá debate. El VAR no vino a suprimir la polémica; simplemente la trasladó del campo a las pantallas de revisión.
Desde los estudios de televisión, las graderías y hasta las salas de prensa, la conclusión es unánime: el sistema fue diseñado para dar certeza, pero hasta ahora, sigue generando más dudas que respuestas. Y eso que el Mundial es una vitrina que debería convencer a todos, desde el minuto uno.
Sin embargo, no todo es negativo, antes de cualquier crítica, es necesario reconocer que el VAR ha corregido errores que sin tecnología habrían pasado inadvertidos. Goles en fuera de lugar, penales no cobrados, expulsiones que el árbitro no pudo ver desde su ángulo. Esa es su razón de ser, y en muchos partidos ha cumplido. El problema no es la herramienta. El problema es la inconsistencia con la que se usa.